Requisitos

1. Poder general para pleitos
En casi todos los procedimientos judiciales se requiere la representación y defensa por, respectivamente, procurador y abogado. Es por ello que el cliente tendrá que otorgar un poder general para pleitos. Esto se puede hacer en el consulado de España en el país extranjero, o a través de un notario en España. El poder también se puede firmar ante notario en los Países Bajos, pero en este caso hay que legalizar y traducir el poder, lo que retrasa el inicio del procedimiento y eleva los gastos.

Es posible también realizar el apoderamiento ante el secretario judicial:
-en el Consulado de España en los Países Bajos o en un notario en España;
-frente al secretario de la corte
-ante un notario de derecho civil holandés; la última opción solo es más cara y ralentiza las cosas.
Estaremos encantados de ayudarle a obtener esta autorización.

2. Certificado del registro civil
Para todos los casos jurídico-familiares se deberán aportar los correspondientes certificados de los registros civiles con la demanda. Si se trata de documentos holandeses (o de otros países que no sean España), se deberán legalizar los documentos con la Apostilla de La Haya o por vía diplomática. También deberán ser traducidos.

3. Prueba
En todos los casos judiciales la prueba es fundamental. Rige el principio de que quien alega, prueba. Es imprescindible guardar siempre todo el material probatorio. Como prueba pueden servir las facturas (para acreditar los gastos de mantenimiento de los menores), pero también correos electrónicos, fotos, vídeos, o cualesquiera documentos que puedan ser de utilidad para acreditar un hecho ocurrido.Los acuerdos orales son válidos, pero difícilmente acreditables.